En un post enviado por una persona de mis contactos donde se desea un buen fin de semana y adicionalmente se pone una frase que me ha cautivado: "Tómate tiempo para hacer cosas que hagan que tu corazón sonría". Hoy he rebuscado en los cajones de mi habitación y he encontrado una fotografía con historia. Mis padres me habían colocado en la hierba junto a unas florecillas amarillas, típicas de los campos de Arlés en Francia. Yo tenía para ese entonces un año de vida. Mi madre me había vestido con un trajecito rejo y un gorrito blanco. En mitad de aquellos colores tan primaverales y tan propios de los campos franceses, mi expresión era de agrado, sonreía y los ojos se me cerraban, tal vez al sentir el aire fresco de la primavera.Mi madre me cuenta que aquella fotografía que mi padre me tomó y mandó a revelar, fue pedida por el dueño de la tienda para ser expuesta en la vitrina y la pudieran contemplar las personas que pasaban por allí, amantes de la fotografía...