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Marie Duplessis, inspiradora de grandes obras universales

 

 

París, llamada la Ciudad de la Luz, o también conocida como la Ciudad del Amor, para mí es la Ciudad Impresionante porque de verdad impresionan sus monumentos y su inmejorable trazado en torno al río Sena.

 

En mi estancia en París, conocí el barrio de Montmartre, que es el barrio bohemio, el barrio de los pintores. Para llegar a este barrio tan representativo de París, hay que subir a un funicular o subir a través de unas escalinatas. Nosotras subimos en un funicular desde el que notabas la sensación de subir a los cielos de París y ya desde el mirador de Montmartre se veía todo París, gris y neblinoso. Paseamos por todas sus calles mirando las paradas de los pintores que exhibían los cuadros de creación propia. Vendían reproducciones de cuadros de pintores famosos como Picasso, Manet, Cezanne y otros. Mi madre se paró a contemplar los girasoles de Van Gogh que vendía una mujer. Cuando me di cuenta mi madre estaba chapurreando el francés con la vendedora para acordar el precio del cuadro. Al final no compramos el cuadro, pero mi madre practicó su francés y se hizo entender con aquella pintora que nunca volveríamos a ver, pero sí recordar los maravillosos girasoles que quedaron plasmados en un cuadro como una buena copia de la obra de un famoso pintor.

 

Cuando llegamos a la plaza de Montmartre vimos a un organillero que llevaba una capa y un sombrero. Tocaba su organillo y cuando terminaba su pieza la gente le dejaba unas monedas y te podías tomar una foto con él. Mi madre y yo escuchamos su pieza musical La vie en rose y después de dejarle unas monedas, nos colocamos a su lado para tomarnos la foto. Cuando aquel hombre levantó sus brazos para ponerlos sobre nuestros hombros y posar para la instantánea, su capa despidió un olor a humo y a queso podrido. Parecía que aquel hombre y aquella capa pertenecían al siglo XIX, y aquella prenda de vestir que cubría a aquel caballero no se habían lavado desde entonces.

 

En el cementerio de Montmartre, el barrio bohemio de París que tuvimos la suerte de conocer, enterraron a una mujer llamada Marie Duplessis que moría de tuberculosis en 1847 a los veintitrés años de edad.

 

Marie Duplessis provenía de un hogar empobrecido del norte de Francia. Su padre la vendió a los gitanos que la llevaron a París. Allí trabajó de planchadora y de lavandera. Tenía una gran belleza, que era el tipo de belleza que gustaba en aquella sociedad decimonónica. Su pelo era negro, los ojos grandes, la tez muy blanca y los labios muy rojos. Pronto se dio cuenta que podía dedicarse a ser dama de compañía de los ricos a cambio de dinero, tanto en privado como en sociedad. Aspiró entonces a frecuentar lugares artísticos y bohemios de París, para comprometerse con los hombres que frecuentaban esos sitios pero para ser menos que una amante formal. Trabajaba como modelo para los pintores a cambio de favores sexuales además de posar. Después pasó a ser amante mantenida por aristócratas, para alternar en cafés y otros lugares de la sociedad selecta de París. Tuvo varios amantes, entre ellos un duque que le cambió su nombre original por el de Marie Duplessis que era más elegante. Tuvo un hijo con ella que falleció. El duque la abandonó y se casó con otra.

 

La vida de Marie Duplessis, transcurría entre restaurantes, teatros, casinos, vestidos finos, tertulias bohemias y siempre exigía que le llevaran flores allá donde iba. Se convirtió en una mujer de gran notoriedad en la alta sociedad parisina. Luego se casó con un conde y durante una tertulia que ella organizaba conoció al escritor Alexandre Dumas hijo, del que se enamoró y tuvo una relación de un año. Esta relación inspiró al escritor para escribir su famosa obra La Dama de las Camelias, llamándola de ese modo porque las flores preferidas de Marie de Duplessis, que siempre llevaba consigo. eran las camelias. Esta obra literaria tiene como protagonistas a una joven cortesana llamada Margarita que se enamora de Armando, un joven abogado. Mantienen una relación y ella abandona la vida de cortesana. El padre del protagonista se opone a esa relación por los prejuicios sociales, al no aceptar que ella fuera una cortesana. Al final ella enferma de tuberculosis y muere, de igual manera que también muere de tuberculosis Marie Duplessis ya enferma cuando abandona la relación con Alexandre Dumas.

Años más tarde el gran músico italiano Giusseppe Verdi estrena la ópera La Traviata, que significa la extraviada en italiano, basada en La Dama de las Camelias de Alexandre Dumas. Verdi crea a los personajes Violetta, una cortesana que conoce a Alfredo en una fiesta que organiza para celebrar que se recupera de la tuberculosis y hace un brindis con Alfredo, que es ese famoso dúo de La Traviata tan conocido como un hermoso canto a la vida y al amor. Tienen ambos personajes una relación basada en el amor, la condena social y la separación de los amantes. Al final ella muere trágicamente de tuberculosis en brazos de Alfredo.

 

Marie Duplessis inspiradora de la novela La Dama de las Camelias y de la ópera La Traviata fue, además de cortesana, una mujer solidaria que ayudó a los orfelinatos y a mujeres agraviadas. Era inteligente y su primer amante la instruyó en la cultura universal, que dio pronto sus frutos, convirtiéndose en una mujer muy culta y refinada.

 

La relación de Marie Duplessis y Alexandre Dumas termina con esta carta escrita por él:

“No soy lo bastante rico para amarte como quisiera ni lo suficiente pobre para ser amado como quisieras tú. Olvidemos todo. Adiós. Tienes demasiado corazón como para no entender el motivo de mi carta, y demasiada inteligencia como para no perdonarme. Mil recuerdos. 30 de agosto, a medianoche.”

 

Después de terminada la relación con Dumas, Marie mantiene un romance fugaz con el músico Franz Liszt. El músico le dedicó una carta post morten:

“…pero Marie Du Plessis era una excepción. Tenía buen corazón. Fue sin duda la más absoluta y perfecta encarnación de la Mujer que jamás haya existido. Y ahora está muerta, y no sé qué extraño acorde de elegía vibra en mi corazón en recuerdo suyo”.

 

En las cartas de los amantes que la quisieron se expresa la inteligencia y el buen corazón de Marie Duplessis. Fue una mujer que vivió en una época en que las posibilidades de promoción de las mujeres eran escasas y sobre todo si eran de origen humilde, sin embargo, tuvo cualidades que inspiraron a grandes autores de obras mundialmente conocidas. 

 

Retrato de Marie Duplessis      

 

La Dama de las Camelias, novela escrita por Alexandre Dumas hijo    

 

Retrato de Alexander Dumas hijo

 

 

 


 

 


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