Ronda en una ciudad española de la provincia de Málaga que no tengo el gusto de conocer, pero sé por haber visto fotografías y haber leído sobre ella que es una ciudad donde se respira antigüedad. Su puente del siglo XVIII, de lo más fotografiado cuando hablamos de Ronda, cruza el cañón, también llamado tajo, del río Guadalevín. Parece un puente de otro tiempo, que une dos precipicios rocosos, Un puente que da que pensar por donde atravesaban los bandoleros o los asaltantes para escapar con su botín o por donde bajaban ese precipicio hasta el río para esconderse ellos o esconder el cargamento que habían saqueado por los caminos de antaño. Este puente hasta el siglo XIX llegó a ser el más alto del mundo con casi 100 metros de altura.
La ciudad de Ronda también es importante por su plaza de toros, una de las más antiguas de España. En Ronda nacen grandes toreros como Pedro Romero y sus descendientes. No es nuevo que la fiesta de los toros haya sufrido prohibiciones a lo largo de su historia. En el siglo XVIII el rey Felipe V prohíbe el toreo a caballo, que era como se estilaba torear para entonces y donde el toro era alanceado. Para contrarrestar esta medida se creó el toreo a pie, en que el torero baja del caballo para enfrentarse al toro. Se cuenta que el torero rondeño Pedro Romero, para salvar del toro a un torero que se había caído del caballo. cogió un lienzo y toreó al toro a pie y le hizo el quite a su compañero que había caído al suelo. Ese es el origen del toreo a pie y el lienzo dio paso a la muleta. Esta forma de torear convenció al rey Felipe V, quien levantó la prohibición.
El gran poeta universal Federico García Lorca escribió: “El toreo es quizá la mayor riqueza poética y vital de España, increíblemente desaprovechada por los escritores y artistas, debido principalmente a una falsa educación pedagógica que nos han dado y que hemos sido los hombres de mi generación los primeros en rechazar. Creo que los toros es la fiesta más culta que hay en el mundo”. Es llamativo que no solo García Lorca sino otros genios de la literatura y la pintura española como Alberti, Machado, Goya o Romero de Torres fueran grandes defensores de la Fiesta Brava. Detractores o defensores siempre existirán, pero los toros forman y han formado parte de la cultura española y se resisten a desaparecer.
El yacimiento arqueológico de Acinipo es una ciudad romana y prerromana que conoce su mayor esplendor en época romana alrededor del siglo I d.C. Es conocida también como Ronda la Vieja, llegando a ser una de las más importantes de la Bética. Tiene una altitud media de alrededor de 1000 metros sobre el nivel del mar, lo que le dio un claro valor estratégico. La ciudad está construida en una gran pendiente que obligó a construir los edificios de forma escalonada.
Cuenta con un teatro que por sus rasgos técnicos se encuadra cronológicamente a finales del siglo I a.C. Tenía una capacidad para 2000 espectadores y para su construcción se aprovechó el desnivel de la ladera. En parte de la orquestra, todavía se pueden observar diversas plazas de mármol rosado con el que estuvo decorado, procedente de canteras locales.
El Teatro de Acinipo es el mejor conservado del yacimiento. Esta construcción aprovecha la propia pendiente para la construcción del graderío, excavado directamente sobre la roca madre. La escena del teatro fue construida con los materiales resultantes de la construcción del graderío y se encuentra en pie en casi todo su alzado, si bien los elementos arquitectónicos más representativos desaparecieron hace siglos. En su momento poseía dos vomitorios laterales para el acceso del público y un muro perimetral que no se conserva.
Las termas, construidas en el siglo I a.C. se encuentran situadas en la parte baja de la ciudad. Han sido parcialmente excavadas en los últimos años. Es posible observar tres piscinas así como otras estancias así como varias construcciones de agua y elementos arquitectónicos tales como columnas.
La ciudad amurallada de Acinipo tenía el privilegio de acuñar monedas, hecho atestiguado por los numerosos hallazgos arqueológicos. La ciudad decae a lo largo del siglo III d.C. En el siglo IV este núcleo urbano pierde su importancia en la zona, pasando la hegemonía al territorio más cercano de Arunda, la actual Ronda.
Son varios los pueblos de Andalucía que se disputan el lugar donde ocurrió la batalla de Munda que perdió el romano Pompeyo contra Julio César. En Ronda, muchas personas creen que esta batalla tuvo lugar en los Llanos de Aguaya, cerca del camino de Lifa, cierto o no, sí es verdad que en esos terrenos existen restos romanos.
Cuenta la leyenda que tras perder la batalla, Pompeyo buscó refugio en una zona agreste con oquedades y grandes precipicios, viéndose acosado escondió un gran tesoro en una cueva. El tesoro era transportado en siete mulas, que llevaban cada una cien kilos. En su recuerdo se le denomina a esa zona Tajo de Pompeyo. Desde entonces mucha gente ha buscado en vano la entrada a la cueva donde está enterrado el tesoro. Uno de ellos fue un empleado del servicio de mantenimiento de carreteras que en su afán de encontrar el tesoro no dudaba en llevarse a la brigadilla de la que era encargado a remover piedras en ese tajo. Citó al dueño de la finca en el antiguo bar llamado Flores de Ronda, para acordar el reparto en caso de encontrarlo.
En otro de los intentos trajeron de otra población a una “sabia” para que les indicara el sitio exacto desde donde acceder a la cueva. Ya en Ronda, cuando la vidente se enteró que debía desplazarse al campo mostró su disconformidad rotundamente pero aseguró que desde Ronda podía localizar con exactitud el sitio de la cueva. Después de un período de concentración les comunicó que, efectivamente la cueva con el tesoro existía pero que estaba a 15 metros de profundidad tapado con toneladas de piedras procedentes de derrumbamientos.
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| Puente Nuevo de Ronda del siglo XVIII |
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| Ruinas romanas de Acinipo-Ronda la Vieja |
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| Teatro Romano de Acinipo |
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| Termas de Acinipo |
Termas de Acinipo

Puente Nuevo de Ronda




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