Hace unos días recibí estas frases escritas por Hipatia de Alejandría que transcribo a continuación:
“La verdad no cambia porque sea o no sea creída por la mayoría de las personas”
“Independientemente de nuestro color, raza o religión, todos somos hermanos”
Podemos decir, al hilo de estas frases, que la verdad en la sociedad en que vivimos parece que vale muy poco. Ya no sabemos distinguir lo que es verdad y lo que es mentira en lo que nos transmiten los medios de comunicación en cuanto a la política, por poner un ejemplo. Ya no sabemos si es verdad lo que nos dice el gobierno o lo que nos dice la oposición, o no sabemos si lo que nos dicen los medios y las redes sociales acerca de una persona es cierto o no. Una mentira puede acabar con la reputación de alguien.
Hipatia de Alejandría, la autora de estas frases que cito, fue una filósofa , matemática y astrónoma que nació y vivió en Egipto en el siglo V de nuestra era, en la ciudad de Alejandría, ciudad de la antigüedad fundada por Alejandro Magno, heredera de los saberes greco-romanos y donde se encontraba la Biblioteca de Alejandría, en la que impartía como maestra sus conocimientos esta fascinante mujer. A sus clases asistían todo tipo de gentes que se convirtieron en sus discípulos, lo que era impensable en un mundo de hombres, donde se destaca y se convierte en una mujer influyente en su época, en un lugar peligroso por los fanatismos religiosos e intolerantes.
Hipatia decía grandes verdades en sus estudios de astronomía observando lo que Copérnico y Kepler demostraron en siglos posteriores sobre la aceptación de la teoría heliocéntrica, es decir que la Tierra y los planetas giran alrededor del sol y forman una elipse en su movimiento de traslación, descubrimiento observado por Hipatia. Y que muchos no creyeron, pero quedó demostrado que esta genial mujer abrazaba la gran verdad de la teoría heliocéntrica, que es la que prevalece en la actualidad.
Hipatia de Alejandría también fue una gran filósofa, estudiosa de los antiguos griegos como Platón y Plotino. Defendió las ideas de que todos debemos ser hermanos, sin importar nuestras creencias religiosas y nuestra procedencia. Entre sus alumnos se encontraban paganos pero también cristianos. Los fanáticos cristianos de la época culpabilizaron de sus males a Hipatia y sus seguidores y la asesinaron cruelmente a golpes, arrastrando y descuartizando su cuerpo. Quemaron la Biblioteca de Alejandría y comenzó una nueva era donde murió el saber de tantos siglos.
En la actualidad los fanatismos existen. La guerra de Gaza y la guerra de Ucrania, que son las guerras más mediáticas del momento, por no nombrar otras guerras o conflictos étnicos que están aconteciendo en Africa y Asia, que no existen para el foco mediático, además de ser verdaderos genocidios, deben estar acabando con el patrimonio cultural de las regiones, con el saber milenario, con los libros, con los monumentos, con la arqueología. Es lamentable que existan las guerras, que la verdad no siempre salga a la luz, o que sea censurada o que una mentira sea dada como verdad.
Sería necesario que los mensajes de Hipatia de Alejandría de sabiduría y tolerancia sean tomados en cuenta, sean estudiados y divulgados, sean tomados como vigentes y se pongan en práctica para cambiar a un mundo mejor, sin guerras, más tolerante y más sabio.
Sin desmerecer a los hombres, mujer tenía que ser esta gran pensadora que vivió una época convulsa de nuestra historia, adelantándose a su tiempo en muchos aspectos relativos a la ciencia y a la filosofía.


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