Cómo no recordar este maravilloso plato de carne con salsa de atún. Mar y tierra, una combinación perfecta para un suculento plato de Navidad.
En mi memoria quedan los recuerdos de que mi mamá preparó este plato en Nochebuena, que se celebraba en la casa en torno a una mesa larga, que más que una mesa era una puerta que se ponía sobre dos apoyos de metal a manera de patas y hacía las veces de una larga mesa donde cabíamos todos. Ahí, en torno a esa mesa inventada se reunía toda la familia, que era no muy numerosa, pero crecía porque siempre se agregaban amigos y otros familiares no tan directos.
Esa Nochebuena mi madre se lució con el vitel tone, un plato de exquisitos sabores y muy apropiado para que tanta gente pudiera comer su rebanada de carne decorada con huevo y anchoa, y tomar de la salsera esa salsa de sabor tan intenso para rociarle sobre la porción de carne correspondiente a cada plato. Era una delicia, al menos mi paladar lo recuerda así.
Todos los comensales quedaron muy satisfechos y llenaron de elogios a mi madre. ¡Que divino! ¡Que rico! ¡Que sabroso! ¿Cuál es la receta? decían todos los allí presentes.
Todo muy bueno, como no iba a quedar así viniendo de mi madre. Yo en cambio esa Nochebuena, pasé la vergüenza de mi vida. Mi prima había invitado a sus cuñados a pasar esa noche en que nace el Niño Jesús en mi casa. Los sentaron enfrente de mi, y mientras cenábamos todos en familia, sin darme cuenta golpeé mi vaso y se derramó el agua como una cascada sobre el invitado mojándole todo el pantalón. Que vergúenza pasé, era la primera vez que lo veía, y le hice eso al pobre hombre. Menos mal que quedó encantado con el vitel tone, porque realmente estaba muy pero que muy bueno.
Después de cenar y de que se le secara el pantalón al invitado, todos quedaron contentos con aquella maravillosa cena de Nochebuena, irrepetible y sin igual. Aunque la pena, también llamada vergüenza, quedó en la memoria de una adolescente que también recordaba el sabor de aquel exquisito vitel tone navideño.
Investigando sobre este plato, descubrí que es de origen italiano y su traducción quiere decir más o menos ternera al atún y se come mas que nada en verano pero también es típico de Argentina y en este país lo comen en Navidad, curiosamente también en verano, como lo hacen en Italia, porque como sabemos la estación estival la tienen los argentinos en Navidad.
Es una receta que se come fría, pero también puede comerse caliente y es una receta sencilla pero laboriosa.
A continuación transcribo la receta de mi madre:
VITEL TONE
Ingredientes
1 muchacho de ternera (redondo), agua, caldo, 1 cebolla, 1 vaso de vino tinto, 4 clavos de olor, tomillo, 1 hoja de laurel, orégano, sal y pimienta, aceite
Salsa: 1 lata de atún, 4 anchoas, 6 rebanadas de pan, leche para remojar el pan, 3 cucharadas de mayonesa y tres cucharadas de crema de leche
Adorno: Huevos duros, anchoas, alcaparras
Preparación
El muchacho de ternera se amarra bien y se fríe con aceite en una cacerola tapada con un poco de agua, sal y pimienta. Cuando esté dorada por todas las partes se añade una cebolla en la que se han pinchado 3 o 4 clavos de olor, tomillo, una hoja de laurel y orégano, (un poquito de cada cosa), se deja freír la cebolla un poco y se añade un vaso de vino tinto. Se deja reducir el vino un poco y se añade caldo hasta cubrir casi la carne. Se deja hervir tapado hasta que la carne esté tierna. Entonces, aparte, para hacer la salsa se añade una lata de atún en aceite, 3 o 4 anchoas y unas 6 rebanadas de pan mojado en leche y por último la mayonesa y la crema de leche. La salsa se pasa por la licuadora. Si quedara muy espesa se añade caldo, y si quedara muy clara mas pan, (tiene que ser espesa).El muchacho se deja hervir 10 minutos mas y se saca la carne poniéndola a enfriar para cortarla. Se sirve cortado en rebanadas cubierto con la salsa, adornado con rebanadas de huevos duros, alcaparras y anchoas

Exquisito plato
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