Ir al contenido principal

El Turrón y el Mazapán, dos dulces navideños por excelencia

 En una conversación con mi madre, mi prima y sus dos hijas hablamos del turrón y del mazapán. Mi madre decía que el turrón era de origen árabe, y mi prima y sus hijas decían que aún no habían probado el mazapán. Cómo estamos en época navideña veo propicio hablar del turrón y del mazapán, sus diferencias o similitudes y sus orígenes. 
 
El turrón lo traen los musulmanes a la Península Ibérica en el siglo VIII cómo una pasta de almendras y miel que, según un médico cordobés llamado Abdul Mutarrif este dulce llamado “turun” tenía propiedades para la salud. Con el pasar de los siglos este dulce se perfecciona y se elabora en varios lugares de España y hasta en una obra del literato sevillano Lope de Rueda del siglo XVI se menciona el turrón que se habían comido los criados y era propiedad de su amo, lo que originó una pelea. El turrón desde el siglo XV hasta hoy es fabricado principalmente en Jijona (Comunidad Valenciana) en sus dos variedades: el llamado turrón de Jijona, que está hecho de almendra molida, que también se le conoce como turrón blando, y el llamado turrón de Alicante, que se elabora con la almendra entera y se le denomina turrón duro. Ambos son deliciosos y los más auténticos, pero a día de hoy se elaboran también turrones de chocolate, cacahuete, coco, etc. 
 
 El mazapán se cree que se inventó en la hermosa ciudad de Toledo en plena Edad Media , en un convento de monjas para mitigar una hambruna que se originó tras una importante batalla que se libró en las Navas de Tolosa entre cristianos y musulmanes (1212). Toledo se había quedado sin trigo para elaborar el pan y dar de comer a la población, pero sus despensas estaban llenas de miel y almendras, por lo que las monjas del convento de San Clemente idearon elaborar el mazapán para dar de comer a la gente hambrienta. 
 
Hoy en día es Toledo la mayor productora de mazapán y tiene fama mundial. Se elabora todo el año pero es tradicional comerlo en Navidad. La tradición de comer mazapán en Navidad proviene de la época del rey Felipe II que repartió entre la gente pobre este dulce y que con el paso del tiempo quedó como un dulce típicamente navideño. 
 
 No podía ser de otra manera que el delicioso mazapán con toda probabilidad naciera en Toledo, una preciosa ciudad española, que te envuelve y te sorprende saber cómo pudieron convivir tres culturas y vivir en ocasiones en paz musulmanes,  judíos y  cristianos y haber legado esta magnífica ciudad, donde igual te encuentras iglesias, mezquitas y sinagogas paseando por sus calles y sintiendo lo que se ha dado en llamar el “síndrome de Toledo” que es una sensación de emoción positiva que te da la impresión de gustarte la belleza de contemplar el arte que ofrece una ciudad tan fantástica. Mi madre sintió este síndrome la primera vez que vio la ciudad, unos días después del Corpus en que la ciudad estaba tan bonita y engalanada y se quedó prendada de Toledo. A mi también me pasó al ver una mezquita tan pequeña y una catedral enorme y al visitar el museo donde se encuentra el Tesoro de Guarrazar, compuesto de las hermosas coronas votivas de oro pertenecientes a los reyes visigodos, un lugar difícil de olvidar, y no decir del síndrome que con seguridad sintió mi otra prima la mayor al admirar las grandiosas pinturas de El Greco en su Casa Museo, considerado uno de los mejores pintores del mundo. 
 
No me extraña que en esta ciudad unas monjitas inventaran este dulce maravilloso que se llama mazapán, y que en Córdoba, -otra ciudad, de la que en otra ocasión hablaremos, ciudad enigmática y encantadora donde las haya-, un médico utilizara el turrón para curar a sus enfermos. 
 
 Buscando en las recetas de mi madre, encontré las recetas del turrón y del mazapán. Si bien es verdad que los turrones y los mazapanes que se venden en los supermercados son muy buenos, con una gran calidad, pero es una delicia saber que mi madre y mi abuela tenían la receta escrita en sus recetarios y los preparaban en Navidad. 
 
Como podemos ver existen similitudes y diferencias entre el modo de preparar el mazapán y el turrón. El mazapán utiliza en su procedimiento más las claras de huevo y el turrón lleva más las yemas de huevo que las claras, pero básicamente son pastas elaboradas con almendras y azúcar. 
 
Deseo de corazón una Feliz Navidad a todos mis lectores incondicionales que me siguen todas las semanas… 
 
MAZAPAN 
 
 Ingredientes 
 
Para 200 gr de azúcar, 200 gr de almendras molidas y crudas, 1 clara de huevo, 1 patata (opcional) 
 
Preparación 
 
 Las almendras y el azúcar se muelen en la máquina o se machacan muchísimo en el mortero. Deben ir con el azúcar para que no se conviertan en aceite. Se hace un almíbar a punto de bola con el azúcar y las almendras agregando un poco de agua o si no se ha puesto todo el azúcar con las almendras, se hace el almíbar con el azúcar que quedó mezclando después las almendras con el que faltaba. La clara se bate a punto de nieve y se une al almíbar. Estará a punto removiendo hasta que tenga la consistencia necesaria. Para endurecerlo se pueden poner mas claras a punto de nieve. En estas condiciones está preparado para usarlo como relleno para pasteles, dulces, etc. Para hacerlo mas económico y que resulte bueno se le agrega una patata cocinada, sin pelar y hecha harina. 
 
TURRON 
 
Ingredientes 
 
½ Kg de almendras, ½ Kg de azúcar, 8 huevos (7 yemas y uno entero), la ralladura de un limón verde. 
 
Preparación 
 
 Las almendras se pelan con agua tibia, se muelen en el mulinex o en el molinillo con un poco de azúcar. Se mezclan las yemas con el azúcar y el huevo entero. En un perol de hierro se pone al fuego. Si queda duro se le puede agregar dos cucharadas de agua dando vuelta con cuchara de palo. Cuando el azúcar se haya puesto líquido se le agrega las almendras molidas y se sigue dando vueltas hasta que se despegue de los lados de la cazuela. Se echa en un molde con papel de cera o aluminio. 
 

Turrón blando

 
Mazapán

Comentarios

Entradas populares de este blog

Historias de Mujeres: Josefa Camejo, entre la libertad y el feminismo

  En mi memoria quedan los viajes a Coro, la ciudad más antigua de Venezuela. Allí quedaron sus casas coloniales y sus calles empedradas evocando otras épocas. Muy cerca de allí, los Médanos de Coro, un pequeño Desierto del Sahara, con dunas de arena, con viento, con ondulaciones. Y más al norte, si lo miramos en un mapa, sobre la larga costa caribeña venezolana, aparece una especie de cuello delgado con una especie de cabeza al imaginarlo de ese modo. Esa cabeza que sobresale es la llamada Península de Paraguaná y ese cuello es el Istmo de Paraguaná que une la costa con la península.   Recuerdo esos paisajes de Paraguaná semidesérticos, con cardones, cujíes y tunas, y esa carretera por donde transitaba con mi familia entre esos hermosos e interminables paisajes que no parecían ser de esta tierra. Daba la impresión que nunca ibas a llegar a tu destino que eran las playas de Adícora, pero al final llegabas para bañarte al caer la tarde en sus fabulosas aguas, con sus olas...

El Antipasto: un plato italiano reincorporado a la gastronomía venezolana

  El antipasto en una típica trattoria italiana                  Es una preparación que trajo a Venezuela la inmigración italiana a partir de la década de los cincuenta del siglo XX, cuando hubo una gran afluencia. Su origen es antiguo, se remonta a la época del Renacimiento. Se servía antes de las comidas en agasajos y banquetes. De la palabra antipasto o antipasti (previo a la comida), suele servirse en Europa como primer platillo o entrada. Tradicionalmente este plato tiene la intención de abrir el apetito de las personas.   La modalidad de antipasto que se consume en Venezuela con mayor frecuencia es con verduras encurtidas. También como entrada, algunos a base de atún y salsa de tomate, entre otros vegetales como zanahoria, cebolla, pimiento, apio, coliflor, etc. Todos los vegetales mencionados se preparan en salmuera o a la vinagreta. Suelen consumirse acompañados de galletas saladas o pan tostado.   En épocas r...

Dulce de Lechosa: el postre de la Navidad venezolana

  El dulce de lechosa o dulce de papaya es una preparación muy tradicional en Venezuela que se asocia con la Navidad. Los pueblos indígenas precolombinos del territorio venezolano ya consumían la lechosa. La cultivaban y probablemente la cocían y hacían preparaciones simples. Con la colonización española de Venezuela llega el azúcar de caña, que se producía posteriormente en ingenios azucareros por toda la zona caribeña y llegan también las técnicas de confitería españolas como la conserva de frutas en almíbar o cristalizadas. El encuentro de la lechosa con el azúcar dio origen a dulces hervidos en almíbar que se difundieron por todo el territorio. La elaboración del dulce de lechosa era común en casas coloniales, preparados por la servidumbre esclava afroamericana que aportó al dulce de lechosa el clavo y la canela, especias importadas.   En la Venezuela colonial, en conventos y casas criollas, preparaban dulces en almíbar como forma de preservarlas durante meses. La ...