El día 12 de octubre, día de la Hispanidad nos fuimos de punta en blanco mi madre, mi prima y yo a la zarzuela, un espectáculo que ponía en escena un repertorio de las canciones y danzas más representativas de este género lírico tan español.
Este espectáculo se representaba en un pequeño teatro pero con una gran acústica del Ateneo Mercantil de Valencia, en plena Plaza del Ayuntamiento, una tarde de las que ya anochece antes, en un caluroso mes de octubre.
Empezó la función a eso de las seís y media. Se cantaron y bailaron las mejores canciones de cada zarzuela: La Boda de Luís Alonso, La Rosa del Azafrán, La Calesera entre otras muchas. Las canciones de este género nos hablan de la bandera española, y no hay más que oir Las Corsarias, o no hay más que escuchar El Gato Montés, que nos presenta un pasodoble torero, o nos habla de los indianos en la bellísima zarzuela Los Gavilanes, todo ello representado en una obra que aglutina teatro, danza y canción. Es nuestro musical más autóctono, nuestro género lírico, que es muy nuestro y que está minusvalorado y casi olvidado.
La zarzuela nace en el Palacio de la Zarzuela de Madrid, de ahí proviene su nombre, durante el llamado Siglo de Oro español. Es un género lírico que se caracteriza por contener partes instrumentales (orquesta), partes vocales (solos, dúos, coros) y partes habladas, aunque hay algunas zarzuelas en que no existen partes habladas. Es, como podemos ver, un género musical y teatral que tiene sus primeras representaciones en el teatro del Palacio de la Zarzuela en el siglo XVII. Las primeras zarzuelas fueron escritas por Lope de Vega y Calderón de la Barca, grandes representantes de la literatura española. El gran auge de la zarzuela llega en el siglo XIX en que empieza a abundar el género costumbrista y regionalista, con sus canciones, dúos, coros y escenas cómicas con contenido amoroso. La zarzuela cruza fronteras y se establece en Cuba, Venezuela, Argentina y México con autores propios de estos países hispanoamericanos. Ya para comienzos del siglo XX la zarzuela alcanza una mayor calidad musical. Durante la Guerra Civil Española y la postguerra la zarzuela vive sus días de decadencia casi total. La zarzuela en la actualidad es difícil y costosa de representar y sólo de presenta esporádicamente y en temporadas que duran unos pocos días, representándose las zarzuelas ya existentes y habiendo pocos autores que compongan nuevas obras de nuestro género.
Fue una noche muy emotiva para las tres, que hacía mucho tiempo, y más mi prima, que no asistíamos a tan hermoso espectáculo en estos tiempos que corren que necesitamos paz y serenidad ante el bombardeo de noticias negativas. Reímos, lloramos, aplaudimos, vitoreamos, en fin, nos alegramos de ver y sentir un espectáculo muy sencillo, sin grandes vestuarios ni escenarios, solo con una soprano, un tenor, un barítono y dos bailarinas, una orquesta pequeña, en un pequeño escenario y aforo, con una pantalla al fondo con fotografías alusivas a cada parte de la zarzuela representada.
Los tres cantantes líricos estuvieron magníficos. El tenor se disculpó por tener un catarro, llevando su mascarilla, que no fue obstáculo para cantar y hacerlo muy bien. Pienso que los artistas de verdad se deben a su público y aunque estén enfermos tienen que salir a escena, demostrando su verdadera vocación, o mejor dicho, pasión por lo que hacen. Esto me hizo recordar que mi madre me contaba que un tenor español cantó con fiebre su última zarzuela en un teatro de Caracas, muriendo horas más tarde de una peritonitis.
Ya acabada la zarzuela, esperando el ascensor abarrotado de gente, vimos salir por la puerta de atrás al tenor con la mascarilla, que aunque sintiéndose mal se paró un momento a atender las preguntas de la gente, explicando a mi madre que le preguntaba la diferencia entre un tenor y un barítono.
Acordándome de las palabras que dirigió a su público el director de orquesta, decía lo siguiente: “Unos somos de un partido y otros de otro, pero todos debemos defender la cultura”. La zarzuela, bajo mi punto de vista no es de la izquierda ni de la derecha, es patrimonio de todos los españoles. Muchas veces se ha querido atribuir que si llevas la bandera española o te gustan los toros es porque eres de derechas y del mismo modo si eres artista o te gusta el teatro o el mundo del espectáculo es porque eres de izquierdas. Es una idea errónea. La cultura y nuestros gustos pertenece todos y la zarzuela precisamente nos habla de la diversidad de canciones, de bailes, de costumbres a lo largo y ancho de la geografía española y hasta sabemos, gracias a los libretos de las zarzuelas, como hablaban las gentes de antaño, la jerga que utilizaban.
La zarzuela es nuestro musical más auténtico, debemos defenderlo y mantenerlo. Siempre me ha llamado la atención que la mayor parte del público es gente mayor, pero me complace que al menos se ven algo de jóvenes y de niños.
Para terminar quiero decir que el espectáculo se llamaba Suspiros de España, que no es una zarzuela, pero sí un pasodoble que se canta en forma de copla, y que ese título le ha venido como anillo al dedo a la representación de aquel repertorio de canciones y bailes que nos hacen suspirar a los que nos gusta este casi olvidado género lírico español que también traspasó los mares.

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