En uno de mis viajes a León, ciudad del norte de España, mágica y pulcra, con la catedral más bella del mundo, visité la Colegiata de San Isidoro y en su museo, en la parte donde se encuentran los cálices para la liturgia, me quedé mirando uno en particular, no sé por qué ese en especial. Me llamó la atención que estaba adornado con rubíes y estaba un poco ladeado. Era diferente a los demás cálices que estaban allí. Me quedé observándolo absorta, no podía despegar la mirada de esa copa, hasta tal punto que mi familia tuvo que llamarme, “Ven, que ya van a cerrar”, nos teníamos que ir de aquella mágica colegiata que me deslumbraba.
Unos años después, estando nuevamente en León con mi familia, me enteré que unos profesores universitarios habían hecho una investigación y habían concluido que el verdadero Santo Grial estaba en León, la copa que usó Jesús en la Última Cena. Fue una sorpresa para mi, porque estaba convencida de que el Santo Grial estaba en la catedral de Valencia, mi ciudad.
El Santo Grial de León se encuentra en el Museo de la Colegiata de San Isidoro, y se exhibe junto a otras reliquias. La Colegiata de San Isidoro, conocida también como San Isidoro de León, es un templo cristiano que está considerado como uno de los conjuntos arquitectónicos más importantes de España que representan el arte románico muy bien conservado. Cómo particularidad allí se encuentra el Panteón Real, con pintura mural románica única en el mundo, conocido como la Capilla Sixtina del Románico (Siglos XI y XII). En el museo se halla el cáliz considerado el verdadero Santo Grial, conocido como el Cáliz de Doña Urraca. Pero, ¿Quién fue Doña Urraca y por qué el Santo Grial se encuentra en San Isidoro de León?
El Santo Cáliz estuvo custodiado junto a otras reliquias en el Santo Sepulcro de Jerusalén por monjes encargados de resguardarlo y protegerlo. En el siglo XI debido a las continuas guerras en Jerusalén propiciaron que el Santo Cáliz cayera en manos del califa de Egipto. Se dice que el califa entregó el cáliz al emir del reino taifa de Denia en España, en agradecimiento porque el emir de Denia había enviado un barco con alimentos para mitigar una época de hambruna que había vivido Egipto.
Por aquel entonces el rey cristiano de León, Fernando I, buscaba reliquias para ser veneradas, y no encontró mejor ocasión que obtener del emir de Denia la copa sagrada, que según las fuentes musulmanas el emir se la regala al rey para sellar la paz en aquellos tiempos de sucesivas guerras entre cristianos y musulmanes en época medieval.
El rey Fernando I de León llevó el Santo Cáliz a la Colegiata de San Isidoro junto a otras reliquias, que es el lugar donde se encuentra en la actualidad. El cáliz fue heredado por su nieta de nombre Urraca, primera reina mujer de Europa a principios del siglo XII que manda colocar a la copa sus joyas personales en forma de piedras preciosas para adornarla y ensalzarla.
España cuenta, como vemos, con dos griales, uno en León y otro en Valencia, ambos datados en el siglo I d. C., con una tradición y una documentación probada por los lugares en donde estuvo, por los personajes históricos que lo tuvieron en su poder. Es muy interesante reconocer en los dos griales de España que en relación a otros cálices europeos que dicen ser los verdaderos, los griales que se conservan uno en León y otro en Valencia están documentados, tienen más historicidad, tienen más tradición y han generado más leyendas a lo largo de la historia medieval.
No sabemos cual será la autentica copa donde bebió Jesús en la Última Cena, si la de Valencia o la de León. Hay quienes se decantan por la de Valencia, y otros piensan que la de Valencia podía haber sido el cáliz utilizado por San Pedro, pero lo cierto es que están en tierras españolas las copas sagradas que con mayor probabilidad podrían ser las auténticas de la época en que vivió Jesús.
Para terminar, debo decir que mi corazón se reparte entre dos tierras. Valencia, donde vivo, donde está el Santo Cáliz enviado por San Lorenzo, que por tantos lugares transitó hasta llegar a la catedral. Escondido en Carlet, pueblo cercano a Valencia, donde nació mi madre y del que próximamente hablaremos y León, tierra de mi padre, ciudad donde está el Cáliz de Doña Urraca. Una conexión mágica que tengo con dos ciudades maravillosas y que me ha servido para descubrir la apasionante historia del grial en España.


Excelente
ResponderEliminarGracias
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