Ir al contenido principal

¿Por qué el Santo Cáliz está en la Catedral de Valencia?

 Es verdad que no mucha gente sabe que el Santo Cáliz está en la catedral de Valencia. Se encuentra en la Sala Capitular, una capilla lateral donde se halla solamente la copa sagrada. Hace un tiempo estuve ahí, en la capilla que alberga el cáliz, y lo que sientes es que te trasladas a otro tiempo, a otra dimensión, porque la capilla en sí está llena de simbolismo. 
 
 Recuerdo un día en mi casa de Venezuela, que mi padre llegó con una Biblia de grandes dimensiones, con letras doradas, tapa de piel, una belleza de libro. La había comprado, porque le había gustado esa hermosa edición. El caso es que hojeando su interior, en una de sus primeras páginas había una gran fotografía del Santo Cáliz de la catedral de Valencia. Aquel libro sagrado estaba editado en Valencia. Ese fue mi primer contacto con el Santo Cáliz sin saberlo, sin conocer su apasionante historia. 
 
 Por circunstancias de la vida nos trasladamos a vivir a Valencia, y por averiguaciones de mi madre y de mi hermano, nos enteramos que allí estaba la que supuestamente fue la copa que Jesús utilizó en la Última Cena. He de decir que he visto el Santo Cáliz cuando aún no cobraban para verlo, algo que nunca me ha parecido del todo bien, porque es nuestro patrimonio espiritual, que no debemos mezclar con lo material. Como mucho deberíamos aportar la voluntad para el mantenimiento de la capilla, pero nunca como una imposición. 
 
 Las veces que he estado allí, una como he dicho, antes de que se pagara por verlo, y otra tras colarme en una misa para verlo porque ya cobraban, me hice una pregunta ¿Cómo fue a parar el Santo Cáliz a la catedral de Valencia? He aquí la respuesta: Cómo ya habíamos hablado en mi escrito anterior, si lo recuerdan, el Santo Cáliz, había sido resguardado en el Monasterio de San Juan de la Peña (Huesca) durante tres siglos. Por órdenes reales, la copa sagrada, pasa a formar parte del patrimonio del rey de Aragón llamado Martín I el Humano en 1399, un rey que decide tener las reliquias en su poder, para poder venerarlas. El Santo Cáliz es trasladado a una capilla del hermoso Palacio de la Aljafería en Zaragoza, un palacio construído por los musulmanes  en el siglo XI de estilo mudejar. El Santo Cáliz estuvo unos años en el Palacio Real de Barcelona, donde se trasladó a vivir el rey y se lo llevó consigo. A la muerte de Martín el Humano, el Santo Cáliz es heredado por el nuevo rey de Aragón, Valencia, Mallorca, Sicilia, Cerdeña, Nápoles y el Condado de Barcelona, llamado Alfonso V el Magnánimo, que se traslada a vivir a Valencia y se lleva todas las reliquias, entre ellas el Santo Cáliz que se venera en su residencia, el Palacio del Real. El rey Alfonso el Magnánimo pide un préstamo a las autoridades eclesiásticas para costear sus campañas en Nápoles. Cómo garantía del préstamo pone el Santo Cáliz, además de otras reliquias. Tras no poder pagar el elevado préstamo, tiene que entregar a la Iglesia en 1437 la preciada copa sagrada, y es desde ese momento que se guarda en su capilla en la Catedral de Valencia, donde ha permanecido hasta nuestros días. Solamente en la Guerra de Independencia y en la Guerra Civil Española cambia de sitio para nuevamente protegerse del saqueo o la destrucción. 
 
 Como vemos los reyes medievales buscaban reliquias para tenerlas en su poder y de esta manera conectarse con lo divino, en una época en que conquistaban territorios que habían sido de los musulmanes. El Santo Cáliz ya no debía ser escondido en monasterios y ermitas, se veneraba en las capillas de los palacios reales. A causa de una deuda, el Santo Grial está en la Catedral de Valencia. 
 
Santo Cáliz de la Catedral de Valencia

 
Alfonso V el Magnánimo, rey que traslada el Santo Cáliz a Valencia en el siglo XV

Comentarios

Entradas populares de este blog

Historias de Mujeres: Josefa Camejo, entre la libertad y el feminismo

  En mi memoria quedan los viajes a Coro, la ciudad más antigua de Venezuela. Allí quedaron sus casas coloniales y sus calles empedradas evocando otras épocas. Muy cerca de allí, los Médanos de Coro, un pequeño Desierto del Sahara, con dunas de arena, con viento, con ondulaciones. Y más al norte, si lo miramos en un mapa, sobre la larga costa caribeña venezolana, aparece una especie de cuello delgado con una especie de cabeza al imaginarlo de ese modo. Esa cabeza que sobresale es la llamada Península de Paraguaná y ese cuello es el Istmo de Paraguaná que une la costa con la península.   Recuerdo esos paisajes de Paraguaná semidesérticos, con cardones, cujíes y tunas, y esa carretera por donde transitaba con mi familia entre esos hermosos e interminables paisajes que no parecían ser de esta tierra. Daba la impresión que nunca ibas a llegar a tu destino que eran las playas de Adícora, pero al final llegabas para bañarte al caer la tarde en sus fabulosas aguas, con sus olas...

El Antipasto: un plato italiano reincorporado a la gastronomía venezolana

  El antipasto en una típica trattoria italiana                  Es una preparación que trajo a Venezuela la inmigración italiana a partir de la década de los cincuenta del siglo XX, cuando hubo una gran afluencia. Su origen es antiguo, se remonta a la época del Renacimiento. Se servía antes de las comidas en agasajos y banquetes. De la palabra antipasto o antipasti (previo a la comida), suele servirse en Europa como primer platillo o entrada. Tradicionalmente este plato tiene la intención de abrir el apetito de las personas.   La modalidad de antipasto que se consume en Venezuela con mayor frecuencia es con verduras encurtidas. También como entrada, algunos a base de atún y salsa de tomate, entre otros vegetales como zanahoria, cebolla, pimiento, apio, coliflor, etc. Todos los vegetales mencionados se preparan en salmuera o a la vinagreta. Suelen consumirse acompañados de galletas saladas o pan tostado.   En épocas r...

Dulce de Lechosa: el postre de la Navidad venezolana

  El dulce de lechosa o dulce de papaya es una preparación muy tradicional en Venezuela que se asocia con la Navidad. Los pueblos indígenas precolombinos del territorio venezolano ya consumían la lechosa. La cultivaban y probablemente la cocían y hacían preparaciones simples. Con la colonización española de Venezuela llega el azúcar de caña, que se producía posteriormente en ingenios azucareros por toda la zona caribeña y llegan también las técnicas de confitería españolas como la conserva de frutas en almíbar o cristalizadas. El encuentro de la lechosa con el azúcar dio origen a dulces hervidos en almíbar que se difundieron por todo el territorio. La elaboración del dulce de lechosa era común en casas coloniales, preparados por la servidumbre esclava afroamericana que aportó al dulce de lechosa el clavo y la canela, especias importadas.   En la Venezuela colonial, en conventos y casas criollas, preparaban dulces en almíbar como forma de preservarlas durante meses. La ...