Ir al contenido principal

El Torso del Guerrero

  El descubrimiento de la Dama de Elche fue un hallazgo de gran importancia del que ya hemos hablado, pero hace muy poco leyendo sobre el yacimiento donde se encontró la famosa dama llamado La Alcudia, me di cuenta de que en ese mismo lugar fue hallada otra pieza sumamente importante, de la que no tenía conocimiento,  llamada el Torso del Guerrero, que forma parte del Museo Monográfico del yacmiento de La Alcudia. No se porqué me había imaginado que la pieza correspondía a la espalda de un guerrero, pero no, se trataba del fragmento de piedra del pecho de un guerrero ataviado con camisa, un disco pectoral, del que se sabe que era de metal, con la cabeza de un lobo en relieve, las correas de cuero que lo sujetaban, un cinturón y los remaches de metal. Mi pregunta es ¿Qué hace la figura de un lobo en un disco pectoral de un guerrero? De pequeña escuchaba los cuentos de Caperucita Roja y el de Los Tres Cerditos, cuentos en que aparecía la figura del lobo como un animal temido, que infundía terror y siempre era el malo de la historia. Eran cuentos que lejos de hacerte dormir, te hacían tener miedo del lobo y repudiar a este animal. A medida que fui creciendo, en mi adolescencia y juventud, el lobo aparecía en las películas, tal como Danza con Lobos (o Bailando con Lobos, como tambien se le conoce) o en las series de Félix Rodríguez de la Fuente, como un animal al que se debía proteger y que podía ser amigo del hombre. Ahí estaba esa dualidad de animal fiero y perverso ante un animal que hay que cuidar. Lo que puedo decir es que siempre me ha parecido que el lobo es un animal que emana fascinación y al que hay que respetar. El lobo es una especie endémica en España. Para los íberos el lobo tenía un carácter simbólico en su visión del mundo No se sabe con exactitud qué representaba para los iberos la figura del lobo, ya que este animal se ve reproducido en relieves, pinturas, monedas y esculturas por toda la Península Ibérica. Según se cree los iberos tenían al lobo como un elemento religioso relacionado con el inframundo. Las esfinges en forma de lobo eran puestas alrededor de las tumbas para proteger a los difuntos. Otros estudios afirman que el lobo estaba presente en ritos iniciáticos donde se tenía que vencer al lobo o bien adentrándose en cuevas o en la espesura de los bosques para así pasar a la edad adulta. El Torso del Guerrero, del siglo IV a. C., fue encontrado en 1949 en la cimentación de una calle como material reutilizado. Formaba parte de algún santuario donde se le hacía un homenaje a un príncipe guerrero. Podemos pensar que en algún tiempo hubo un cambio y ya no se hacía homenaje a este príncipe y fue utilizado nuevamente el fragmento como parte de una calle. Lo más llamativo del Torso del Guerrero es el relieve del lobo en su disco pectoral, que tal vez quería mostrar fiereza en el ataque o simbolizaba un amuleto protector. Es una lástima que no se hubiera conservado toda la escultura del guerrero. Quién sabe si fue destruida en un ataque enemigo o fue destruída por guerreros iberos que quisieron borrar su presencia en el tiempo. Nunca lo sabremos con precisión, pero lo que sí sabemos es que el lobo estuvo presente en el imaginario ibero al igual que estuvo presente en otras culturas. Quién no recuerda a Rómulo y Remo, los fundadores de Roma, siendo amamantados por una loba. Esa dualidad de la que he hablado aún la tenemos presente con el lobo. Unos quieren protegerlo y conservarlo, otros preferirían verlo muerto porque ataca a su ganado. Creo que deberíamos buscar un equilibrio donde el lobo se protegiera en su hábitat. Que no invadiera las zonas ganaderas pero que tampoco invadiera el ganado su zona de protección. Es algo por lo que se debe trabajar, pero lo que no podemos olvidar es que el lobo ha formado parte de nuestra cultura más ancestral. 
 





 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Historias de Mujeres: Josefa Camejo, entre la libertad y el feminismo

  En mi memoria quedan los viajes a Coro, la ciudad más antigua de Venezuela. Allí quedaron sus casas coloniales y sus calles empedradas evocando otras épocas. Muy cerca de allí, los Médanos de Coro, un pequeño Desierto del Sahara, con dunas de arena, con viento, con ondulaciones. Y más al norte, si lo miramos en un mapa, sobre la larga costa caribeña venezolana, aparece una especie de cuello delgado con una especie de cabeza al imaginarlo de ese modo. Esa cabeza que sobresale es la llamada Península de Paraguaná y ese cuello es el Istmo de Paraguaná que une la costa con la península.   Recuerdo esos paisajes de Paraguaná semidesérticos, con cardones, cujíes y tunas, y esa carretera por donde transitaba con mi familia entre esos hermosos e interminables paisajes que no parecían ser de esta tierra. Daba la impresión que nunca ibas a llegar a tu destino que eran las playas de Adícora, pero al final llegabas para bañarte al caer la tarde en sus fabulosas aguas, con sus olas...

El Antipasto: un plato italiano reincorporado a la gastronomía venezolana

  El antipasto en una típica trattoria italiana                  Es una preparación que trajo a Venezuela la inmigración italiana a partir de la década de los cincuenta del siglo XX, cuando hubo una gran afluencia. Su origen es antiguo, se remonta a la época del Renacimiento. Se servía antes de las comidas en agasajos y banquetes. De la palabra antipasto o antipasti (previo a la comida), suele servirse en Europa como primer platillo o entrada. Tradicionalmente este plato tiene la intención de abrir el apetito de las personas.   La modalidad de antipasto que se consume en Venezuela con mayor frecuencia es con verduras encurtidas. También como entrada, algunos a base de atún y salsa de tomate, entre otros vegetales como zanahoria, cebolla, pimiento, apio, coliflor, etc. Todos los vegetales mencionados se preparan en salmuera o a la vinagreta. Suelen consumirse acompañados de galletas saladas o pan tostado.   En épocas r...

Dulce de Lechosa: el postre de la Navidad venezolana

  El dulce de lechosa o dulce de papaya es una preparación muy tradicional en Venezuela que se asocia con la Navidad. Los pueblos indígenas precolombinos del territorio venezolano ya consumían la lechosa. La cultivaban y probablemente la cocían y hacían preparaciones simples. Con la colonización española de Venezuela llega el azúcar de caña, que se producía posteriormente en ingenios azucareros por toda la zona caribeña y llegan también las técnicas de confitería españolas como la conserva de frutas en almíbar o cristalizadas. El encuentro de la lechosa con el azúcar dio origen a dulces hervidos en almíbar que se difundieron por todo el territorio. La elaboración del dulce de lechosa era común en casas coloniales, preparados por la servidumbre esclava afroamericana que aportó al dulce de lechosa el clavo y la canela, especias importadas.   En la Venezuela colonial, en conventos y casas criollas, preparaban dulces en almíbar como forma de preservarlas durante meses. La ...