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El Apolo de Pinedo

  Muy cercana a Valencia está la pequeña población de Pinedo, cuyo atractivo está en su playa, su paseo marítimo y sus restaurantes. Quien iba a pensar que a orillas de esta población iba a ocurrir algo sorprendente. Recuerdo que solíamos ir a Pinedo mi madre, mi hermano y yo, y después también con el resto de la familia y amigos, a ver su playa, a pasear por su paseo marítimo y tomarse un café o comer algo en sus restaurantes a orilla del mar. Uno de los momentos más gratos fue el haber comido un exquisito arroz caldoso con pato en la única barraca superviviente convertida en restaurante junto a mi madre y a mi hermano. La mayoría de las veces nos acercábamos a esta pequeña pero encantadora población en el vehículo marca Peugeot que conducía mi madre , y otras veces llegábamos en un autobús que hacía paradas en varias pedanías. A la entrada de la población de Pinedo, población que transmite paz, tal vez porque es pequeña y un tanto apartada, hay una rotonda con una estatua en el medio, pero ¿De quién se trata? Es una representación del dios Apolo, una escultura de la Roma clásica, y nos preguntamos ¿Quién era el dios Apolo y porqué hay una escultura precisamente en la rotonda de Pinedo? Para responder a esta interrogante debemos recordar que en el año 1963, hubo un hallazgo a 300 metros de la playa de Pinedo. Unos buzos que hacían pesca submarina vieron a poca profundidad un pie enterrado en la arena. En un principio se asustaron porque creyeron que se trataba de un cadáver allí enterrado, pero al calmarse y limpiar la zona observaron que se trataba de una escultura. Al llevarla para su estudio al Museo de Prehistoria de Valencia, donde se encuentra actualmente y que todos podemos contemplar, se dieron cuenta que era un hombre desnudo, en posición sedente que representaba al dios Apolo. El dios Apolo en la antigua Roma, fue uno de los dioses más significativos heredado de los griegos. Era el dios de la belleza, de la perfección, también de las enfermedades y su curación, de la naturaleza, de la armonía y de la razón, siendo protector de los marineros, arqueros y pastores. Al Apolo de Pinedo, de época de la Roma imperial (siglos I o II d. C.) se sabe que se le esculpía sentado sobre una roca, porque lo representaban sentado en plena naturaleza y así lo podemos ver en el museo, la pieza original y en la rotonda, la réplica. La cabeza la apoya en una mano y en la otra mano probablemente llevaba una lira, que perdió. Nuevamente estamos ante un hallazgo casual. Una vez más lo encuentra la gente, en este caso los buzos que de manera fortuita hallaron esta importante pieza antigua. Se puede deducir que esta escultura era trasladada en un barco y sufrió un naufragio cayendo esta al mar y sorprendentemente ha estado sumergida bajo las aguas 2000 años, una magnífica pieza tan importante en una pequeña playa de un pueblo que fue de pescadores. Podemos imaginar que esta pieza era trasladada a un templo, o a un teatro, o quizás a una importante villa romana para ser contemplado y venerado por sus dueños. No lo sabemos, pero terminó en Pinedo, tal vez para proteger a los marineros, cumpliendo su cometido de dios protector 
 

 


 

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