La Dama de Guardamar o también conocida como Dama de Cabezo Lucero es otro claro exponente del arte ibero encontrado en la Península Ibérica. Se asemeja a la Dama de Elche pero es más arcaica al poseer características más iberas, a diferencia de la Dama de Elche que posee más rasgos orientalizantes. Está ataviada con velo, rodetes, collares, y tiene características funerarias al poseer un hueco por detrás que se utilizaba para depositar las cenizas. En un viaje a Alicante para asistir a unas charlas sobre retina en la universidad, también estaba incluida la visita al Museo Arqueológico de la ciudad. En ese museo estaba la Dama de Guardamar, hermosa, serena. Fue una sorpresa para mi porque no sabía de su existencia y mucho menos que estaba en ese importante museo. El destino me llevó ahí para conocerla. En la exposición del misterio organizada por Iker Jiménez a la que había asistido en Valencia, habían réplicas de fíguras iberas. En una de las fotos que tomé aparecía la Dama de Guardamar sin yo saberlo. Siempre creí que se trataba de la Dama de Elche. En estos días organizando fotos de la exposición me di cuenta de algo. Al acercar una fotografía en el ordenador pude percibir que en la cartela decía Dama de Guardamar y no Dama de Elche como siempre había creído. La historia de la Dama de Guardamar nos dice que fue encontrada en el yacimiento de Cabezo Lucero en Alicante en 1987. Es curioso y hasta mágico que cambie la posición de los números del año en que fue hallada con respecto a la Dama de Elche que se encontró en 1897, y siempre con el número 7 como protagonista. A diferencia de la Dama de Elche, la de Guardamar fue hallada en fragmentos, su cara fue martilleada y habían zonas quemadas. Era un gran rompecabezas de piezas de piedra que el restaurador de manera ardua y minuciosa recompuso con delicadeza. La Dama, tras un año de restauración revivió para mostrarse ante todos. Podemos aclarar que la Dama de Elche fue encontrada completa porque fue protegida por losas, pero ¿Qué ocurrió con la Dama de Guardamar? ¿Porqué la destrozaron y la incendiaron? Un gran interrogante. Tal vez tropas invasoras de cartagineses o romanos pudieron partirla creyendo que acabarían con ella sin saber que 2500 años después volvería a brillar en las salas de un museo. Hermosa, serena, en silencio, como si nada le hubiera sucedido. A continuación transcribo una poesía que hice unos días después de conocer a la Dama de Guardamar, a propósito de mi viaje a Alicante:
Viaje a Alicante
Otro viaje realizado con los de la asociación
Esta vez nos trasladamos a la ciudad de la luz,
a la Lucentum romana, al Alicante de hoy
a la ciudad que fue cuna de la civilización
Todos alli congregados, en un salón adornado
Celebramos las jornadas, mucho antes preparadas
De la investigación de retina y de la entrega de premios
A un investigador que con su conocimiento
Puede llegar a crear un ratoncito avatar
Y así de esta manera se curará la retina
De muchos de los presentes que esperanzados un día
Creímos en los avances que la ciencia cada minuto ofrecía
Después un ágape espléndido hecho para celebrar
El mérito de la ciencia
Todos comimos y también bebimos
Lo que en las mesas había muy contentos y tranquilos pero también animados
Porque muy pronto seremos sanados
Con los tratamientos debidamente encontrados
Al otro día fuimos todos al Museo de Arqueología de la preciosa Alicante
Algo que me sorprendía era algo que no sabía,
algo que allí se encontraba
La dama íbera hallada, perfectamente ataviada,
La perfección de un busto, de una cara,
Que alguna vez en la historia fue martilleada
Y que el arqueólogo encuentra en varios trozos, se da cuenta
Los une y recompone para formar la faz de una dama
De una belleza lograda
De igual forma que el arqueólogo recompone una figura
De los pedazos hallados
Un científico compondrá en un futuro cercano
A partir de células, genes y membranas
Una retina añorada, perfectamente creada
En un laboratorio, para el bien de una sociedad
Cada vez más avanzada
Cristina Sánchez Soriano- Alicante, 25 de octubre de 2019

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