En uno de mis viajes a Córdoba en España conocí la llamada Casa de Sefarad, una casa de vecinos que se reforma para recrear cómo era una casa donde vivían los judíos sefardíes en la ciudad de Córdoba durante la Edad Media. Es una casa con un patio central con habitaciones alrededor. Recuerdo que en una había la recreación de una cocina, donde hacían vida los judíos elaborando todo tipo de recetas que han llegado hasta nuestros días. En otra habitación, que es la que más recuerdo, habían expuestos varios retratos de mujeres, pintados en la actualidad, para recrear como debieron ser aquellas mujeres importantes de la ciudad y que se explicaba en paneles informativos. Me llamó la atención uno en particular de esos retratos, el de una mujer de tez blanca, sentada de perfil, descalza y con varios libros alrededor. Su nombre era Lubna de Córdoba y su historia merece ser contada. Lubna de Córdoba nació esclava. Era cristiana y se cria entre los muros y jardines de la ciudad palatina...