Desde una residencia de ancianos una mujer de avanzada edad recordaba y les decía a sus compañeras que en su juventud lo que más le gustaba era que la gente la parara por la calle para que le firmara un billete de las antiguas pesetas donde aparecía impreso el retrato para el que ella había posado para ser pintada y que se había hecho muy popular. Al mismo tiempo contaba a sus amigas de la residencia que lo que no le había gustado nada era que cuando ella era joven surgieron una serie de habladurías y coplas donde se decía que había sido amante del pintor, siendo esto totalmente falso, ya que el pintor y su esposa la adoraban pues la habían conocido siendo ella una niña, considerándola como una hija. María Teresa, que era su nombre, nació en Argentina, siendo hija de emigrantes españoles que vivieron en un rancho donde ella nació en el año 1913. Cuando tenía siete años ella y su familia regresaron a España, a la ciudad de donde eran oriundos. En el mismo barri...