Una bonita tarde de finales del invierno, como un anticipo a la primavera, nos dirijimos a ver la exposición de Sorolla y la Luz en el hermoso y céntrico palacio que hoy alberga la Fundación Bancaja. Para llegar a la exposición dedicada al pintor valenciano y universal atravesamos el colorido puente de las flores. Un puente que a sus lados está cubierto de geranios, en su mayoría de color rojo que alegran la vista al pasar por allí. Es un puente único en el mundo. Llegamos al palacio junto a nuestro grupo que nos estaba esperando a sus puertas. Antes de entrar a la exposición nos explicaron que se componía de tres partes: La primera consistía en ver varios cuadros del pintor, entre ellos los famosos cuadros tomando el baño en la playa de Valencia, en los que Sorolla captaba la luz de la playa tanto de la mañana como de la tarde. Allí estaba, como si estuviera colgado expresamente para mi, el famoso cuadro El Balandrito , en el que aparece un niño jugando en la playa c...